Historia del vuelo libre

"El ser humano no es ave ni tiene alas; actuará contra natura quien a pesar de ello las fabricare; el constructor será decapitado por pactar con el diablo y su ingenio quemado tras rezar la santa misa."
“Recuerdo que un día, siendo niño, se posó un halcón cerca de míi, abriéndome la boca, me acariciaba una y otra vez con sus plumas, como profecía de que yo iba a hablar de alas durante toda mi vida
Leonardo da Vinci

Sin duda, el deseo de volar en el Hombre es tan antiguo como su propia existencia, aunque haya que esperar hasta 1500 para encontrar un verdadero intento científico de construcción de un aparato más pesado que el aire capaz de despegar desdeel suelo, en vertical, y volver de la misma forma. A Leonardo da Vinci debemos estudios meticulosos y precisos sobre lo que hubiera podido ser el primer helicóptero. Después de él, el fanatismo religioso provoca una hostilidad a la ciencia que perduró durante largos decenios.
Ya en el siglo XIX, tras los primeros experimentos de sir George Caley,Otto Lilienthal consiguió hacer volar planeadores, lanzados desde colinas, capaces de evolucionar en el aire según los movimientos del cuerpo del piloto. Basándose enel estudio del vuelo de los pájaros, ayudó a probar que el vuelo era posible sin alas de aleteo.
Inventar un aeroplano no es nada.
Construir uno ya es algo,
Y volar... ¡lo es todo!
Otto Lilienthal
En 1903, los hermanos Wright fueron los primeros en hacer volar un avión: un recorrido de apenas cuarenta metros, sin elevarse más de un metro del suelo, sentaba conceptos que aún se utilizan en los aviones de hoy.
El vuelo libre, o vuelo sin motor, surge como un paso previo al vuelo con motor. Desde 1911 las laderas de Wasserkuppe (macizo del Rhön), atrajeron la atención de los estudiantes de Darmstadt, que se reunían para volar con frágiles planeadores semejantes a los creados por Lilienthal. Perfeccionaron estos primeros planeadores y, en 1913 lograron un vuelo de 813 metros de recorrido y un minuto y cincuenta y dos segundos de duración.
Wasserkuppe fue el primer escenario del vuelo a vela. Sobre sus laderas, el “vampir” voló a 100 metros de altura; aterrizó a 9 Km. del punto de origen después de volar una hora y dieciséis minutos.
En la década de los setenta, aparecen las primeras alas deltas, que se hacían volar remolcadas por lanchas a motor en las costas de Estados Unidos y Australia.
En 1978, el aumento de la seguridad y eficacia de las alas permiten que el vuelo en ala delta se convierta en un deporte más próximo al vuelo a velaque a sus orígenes de cometas remolcadas.
Hay relatos sobre el origen del parapente que nos hablan de paracaidistas suizos que aterrizaron en la mitad de una ladera alpina. La necesidad les llevó a intentar re-inflar sus paracaídas corriendo contra el viento hasta alzar el vuelo y poder completar el descenso a tierra. A partir de ahí se iniciaron las modificaciones que transformarían al paracaídas en un ala de tela muy maniobrable y con excelente capacidad de vuelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario