Vuelo a vela

El vuelo a vela, o a veces llamado vuelo en planeadores, es un tipo de vuelo que se realiza en aviones sin motor. Su vuelo se fundamenta en las mismas leyes que los parapentes o las alas delta, pero sus capacidades son diferentes. 
Los veleros utilizan los fenómenos atmosféricos naturales para desarrollar su actividad, principalmente ascienden en corrientes térmicas para permanecer en vuelo, y después recorrer grandes distancias gracias a sus extraordinarias cualidades aerodinámicas. 
Un velero necesita ser lanzado al aire por medio de un avión con motor, mediante remolque con torno (a través de un cable que se engancha a un motor que lo enrolla a gran velocidad, dejando el velero a unos 400 m. de altura), o bien algunos pueden estar motorizados con motores y hélices escamoteables, y ser “autolanzables”, estos últimos son los más independientes y se llaman motoveleros 
Una vez llevado a cabo el método de lanzamiento, el vuelo sólo acaba de empezar, y si las condiciones meteorológicas son buenas puede durar varias horas y llevarnos muy lejos de nuestro aeródromo. 

Una vez en el aire se empieza por buscar una de las tres formas de energía que nos mueven: térmicas, laderas y ondas. 
Los vuelos de 300 y de 500 km. son muy normales en verano desde aeródromos como Fuentemilanos, Ocaña y en Beas de Segura (Jaén). 
El primer paso es la toma de contacto con un velero, y utilizarlo acompañado de un instructor, sentado detrás de usted, enseñándole a utilizar los mandos del avión que están duplicados. Cuando gane la suficiente experiencia y se relaje, podrá volar solo, abriéndose entonces un nuevo y fantástico mundo ante usted. 

Lo bueno del vuelo a vela es que tiene muchos niveles. El piloto de competición va en busca de récords y medallas en los campeonatos, utilizando para ello modernos y caros veleros de competición, fabricados con fibras de vidrio y de carbono y cargados de instrumentos electrónicos. Otros prefieren alquilar aviones o tenerlos entre varios pilotos por el puro placer de volar, optando por veleros un poco más antiguos pero que les van a llenar de experiencias gratificantes. 
Cualquiera que sea el camino elegido, el vuelo a vela es mucho más barato que volar a motor y ofrece muchas más oportunidades de diversión. 

Las fabulosas condiciones climáticas de España, y concretamente de su zona con mayor insolación anual, que es Andalucía Oriental, y su orografía accidentada, hacen que la zona de La Hoya de Guadix sea reconocida a nivel internacional como extraordinaria para vuelo a vela 
Prácticamente no se ha hablado de los días de insolación a lo largo del invierno, ni tampoco de las favorables condiciones debidas a la especial orografía del terreno, sobre todo a la gran importancia que supone tener a menos de 40 km. de distancia picos tan imponentes como Veleta, Mulhacén, Picón de Jéres, o la gran Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. No debemos olvidar que el apoyo en las montañas para el vuelo a vela es fundamental, así como la elevación (1.000m.) de los terrenos donde se ubica el Cortijo del Conejo, que están por encima de las capas de inversión, que son como “tapaderas” para las térmicas y hacen del vuelo estival algo un poco más complicado en zonas más bajas de Andalucía. 

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